Brumaria: Filosofía

Logo partido republicano

338* El carisma del elefante borracho

De vez en cuando Max Weber buscaba la verdad no tanto en los hechos como en el lenguaje, y solía hacerlo a partir de palabras que le inspirasen. Buen ejemplo de ello sería su teoría “el carisma del elefante borracho”. Weber nunca examinó a ningún elefante de cerca. Un día se topó en un periódico londinense con un artículo que documentaba la fermentación de ciertas hierbas en las tripas de los grandes paquidermos. “Qué maravillosa visión” si el efecto del alcohol hiciera que los elefantes echaran a correr sin orden ni concierto destruyendo todo obstáculo a su paso. Weber consideró que aquella idea estaba íntimamente relacionada con el modo en que una mujer que vive servilmente bajo el abuso de un hombre, al margen de la seguridad que tenga en sí misma, experimenta una progresiva rabia contenida. Este proceso puede gestarse durante mucho tiempo (como la fermentación en el estómago de un elefante), e incluso no manifestarse hasta la generación posterior, transmitiéndose la rabia referida al hijo (por lo general, al segundo o al último). …

SetWidth592-Ray-Brassier-35

317* En defensa del conocimiento

En defensa del conocimiento – Ray Brassier ¿Están, acaso, sobrevalorados el saber y el conocimiento? O  bien, ¿es vital su búsqueda tanto para la filosofía como para el futuro? ¿Está, acaso, sobrevalorado el conocimiento? Son muchos los filósofos que así lo piensan. Están completamente convencidos de los horrores provocados por los totalitarismos en el transcurso del pasado siglo XX, donde la búsqueda del conocimiento en pro de sí mismo no solamente era peligrosa para quien la llevara a cabo, sino que también fue desastrosa para la humanidad en su conjunto. Este recelo hacia el conocimiento – particularmente hacia el conocimiento científico – supura, a día de hoy, en todas las ciencias humanas. Si hay algo parecido a una doxa inexpugnable en las humanidades, hoy, es la siguiente: la verdad absoluta es una idea totalitaria y, por añadidura, el deseo de saberlo todo esconde un impulso asesino. Debemos renunciar a nuestra platónica obsesión de conocer la realidad tras las apariencias y empezar a valorar en su justa medida la multifacética ambigüedad de las apariencias mismas, así …

309* Notas cuodlibetales a propósito de A/P

A día de hoy, bien es cierto, se hace cada vez más difícil, si no imposible, el intentar sustraernos mínimamente a la presión de los poderes sobre nuestros cuerpos y nuestro pensamiento, así como, à la vérité, sobre el mismísimo lenguaje. Lo que no significa, de paso, que dicha sustracción no sea, por eso mismo, aquí y ahora más deseable que nunca, precisamente. Poderes “fácticos”, los llaman… como si hubiera otros. Cierto post-althusseriano célebre se encargó, entre sus peculiares estadías más o menos franciscanas en Frisco, de demostrarlo hace ya demasiado tiempo como para dejar de considerarlo en cuanto que clásico: el poder no se tiene, no se posee, sino que se ejerce. ¿Cuáles parecen ser, a nivel global, sus eslabones contemporáneos? Por lo que se deja ver, son los norteamericanos quienes usufructúan el casus belli (porque “pueden”, obviamente), los alemanes de marras dan sede al BCE y los ingleses a la BBC de siempre, nos referimos a la British Broadcasting Corporation y no a la delantera de ese infame club de vedettes de cuyo …

294* Introducción al análisis sobre las sociedades de control actual

1. Sobre la voz interior: “el despertar” Siempre buscamos algo: amor, felicidad, conocimiento, la verdad, nuestros orígenes, siempre vivimos desde la curiosidad sobre aquello que pudo ser y aquello que pueda ser en el futuro, lo que sea con tal de apartarnos de nosotros mismos, de alejarnos así de esa vocecita interior que gime en la oscuridad pidiéndonos que la escuchemos y que sólo se la puede oír cuando a nuestro alrededor, y más aún, dentro de nosotros mismos, se hace el silencio. El silencio es ese algo inaprensible que resulta imposible de hallar detrás de las cadenas de la inercia, del movimiento continuo que nos impulsa y que se basa en un reposar sobre una misma cosa, ya que ni avanza, ni retrocede, solo es un movimiento inercial que nos conduce a un mismo lugar, la inmovilidad. Así, pues, detrás de esa apariencia de movimiento, de actividad, se oculta la inercia, es ésta apariencia de actividad la que se manifiesta en el ruido continuo, detrás de la apariencia del silencio, que está detrás del …

284* Las condiciones del arte contemporáneo

Comenzaré diciendo algunas palabras sobre la expresión “arte contemporáneo”. Si por “contemporáneo” entendemos simplemente “de hoy” podríamos decir que todo arte es contemporáneo, dado que todo arte es de su tiempo. Por lo que, sin duda, queremos decir otra cosa o algo más cuando decimos “arte contemporáneo”. En realidad, la expresión “arte contemporáneo” se entiende a partir de la expresión “arte moderno”: el arte contemporáneo es lo que viene después del arte moderno. De modo que, para entender bien el arte contemporáneo, tenemos que volver al arte moderno. El problema está en saber si existe una ruptura entre lo moderno y lo contemporáneo. ¿Qué es el arte moderno? Creo que se trata de un arte que no es ni clásico ni romántico. O, más precisamente, el arte moderno es un arte que supera lo clásico sin llegar a ser romántico. ¿Qué es el romanticismo en el arte y más allá del arte? Con respecto a lo clásico, el arte romántico afirma la novedad de las formas, el movimiento creador, la existencia del “genio” artístico. No …

278* Acontecimiento, verdades y fenómenos de mundo. En torno al nombre supernumerario (de) Picasso

Mi intención hoy aquí no es la de decirlo todo; por un lado porque, y esta es una palabra de Spinoza, “no es necesario para lo que pretendo demostrar” y, por otro, por la sencilla razón de que, como quería Foucault esta vez, uno “sabe bien que no tiene el derecho a decirlo todo, no se puede hablar de todo no importa cuándo, no importa quién; en fin, no se puede hablar no importa qué”1. Bastará con decir algo estructurante (aunque ya no estructuro, por cierto, como dicen que estructuraba) acerca del nombre supernumerario Picasso y con los tres dispositivos de pensamiento (masivos en el pasado siglo, a saber: marxismo, psicoanálisis y fenomenología) implicados pero no aplicados en la obra de arte. Relación indirecta de algunos decires (sobre todo los de Badiou, Sibony y Marc Richir del que preparo un monográfico para el año que viene en Brumaria junto con Pablo Posada Varela y Sacha Carlson), lo que se va a intentar hoy aquí es hacer pasar, mediante una escritura y una lectura ciertamente, algo …

275* El capitalismo es una religión irracional. Entrevista con Giorgio Agamben*

“El capitalismo es una religión, la más feroz, implacable e irracional que jamás haya existido, porque no conoce ni tregua ni redención. Ella celebra un culto ininterrumpido cuya liturgia es la obra y cuyo objeto es el dinero”, dice el filósofo italiano Giorgio Agamben en esta entrevista para Ragusa Noticias. Giorgio Agamben es uno de los filósofos vivos más grandes. Amigo de Pasolini y Heidegger, fue definido por Tiempos y Le Monde como una de los diez intelectuales más importantes del mundo. Nació en Roma en 1942. Es uno de los principales intelectuales de su generación, autor de muchos libros y responsable de la edición italiana de la obra de Walter Benjamin. Tomó cursos en varias universidades de Europa y los Estados Unidos, negándose a continuar enseñando en la Universidad de Nueva York en protesta por la política de seguridad de Washington. Fue director del programa en el Collège International de Philosophie en París. Más recientemente, fue profesor en el Istituto Universitario di Architettura di Venezia Iconologia (IUAV). Su obra, influenciada por Michel Foucault y …

273* Originariedad de la obra de arte

No existen obras viejas o modernas: existe la pintura viva ocumentose todos los tiempos que está total y enteramente en el presente. Jean Bazaine ¿Qué es una obra de arte? Una obra de arte como tal. Dice Heidegger: “Qué sea el arte nos los dice la obra. Qué sea la obra, sólo nos lo puede decir la esencia del arte”1. Nos encontramos ante un círculo vicioso. Para evitarlo hay dos clases de respuesta. Una es sociológica. Se inaugura una gran exposición de pintura en París. Alborotada por la prensa, una muchedumbre se transporta hasta allí y, por este transporte mismo, se determina como público. A eso se le llama “ímpetu hacia el arte”. ¿Ímpetu hacia qué? Hacia obras a las cuales se atribuye un valor artístico eminente. ¿Este valor quién lo decide? El gusto de cada época. En él reconocía Voltaire el sentido humano por excelencia, de quien el hombre (ob)tiene la cualidad que le hace hombre: su capacidad de discernimiento. El gusto le permite gozar de sí al gozar de la cualidad de las …

269* Del concepto filosófico de Caos

  ¿Por qué nos inquieta el caos? ¿Puede la filosofía aventurarse a hablar de ese espacio que se disputan lo Confuso, lo Oscuro, el Desorden, pero también lo Singular de donde emergen los nuevos modos de contemplar y actuar? Las cosmogonías sin Creación se inauguran siempre por un “Caos primordial” generador de una pareja de opuestos (es el caso, por ejemplo, de la teogonía de Hesíodo, de Atum, dios egipcio que separa Nur en sus dos elementos, o de Marduk dios babilonio que distingue cielo y tierra). Lo que da una de las claves de la fragilidad del concepto de caos: instalar el pensamiento en un espacio que se desea fecundo, pero ya carcomido por la oposición virulenta de dos principios —el caos es el equilibrio indeciso de dos fuerzas, equilibrio incapaz de asumir las virtualidades de una pareja—. Se da como una totalidad precaria en la que ya se afrontan los posibles que se consideraba dispensar. Es toda su paradoja: estar, de entrada, desgarrado por los rivales a los cuales se quiere dar nacimiento, …

134* Mercurio ante las musas

(Conferencia ofrecida el 14 de julio de 2005 en el Artium de Vitoria, en el marco del seminario La crítica de arte y el museo. In & Out. ) La premisa de toda crítica de arte es la crítica del museo. Esta sentencia parafrasea la exigencia incluida por Karl Marx en La ideología alemana, ese libro, esa obra desaforada, esa obra postmoderne avant la lettre, cuyo manuscrito el propio Marx quiso entregar a otra clase de crítica, la mas destructiva, “la crítica implacable de los roedores”. La tesis de Marx dice literalmente así: “la premisa de toda crítica es la crítica de la religión”. Y su propósito, perfectamente explicable en el contexto histórico de entonces, era el de cuestionar, sobrepasar, desbordar a Inmanuel  Kant en cuanto pensador de una  Razón omnicomprensiva, cuyo método era precisamente la crítica. Marx quería decir -supongo- que propósitos como el de una fundamentación racional de la ética emprendida por el filósofo de la Crítica de la razón pura, ponían el pie en falso sino se asentaban en un terreno, en un Grund …